29.11.09

un té y una melba

Junto con el calor de mi vieja compañera ' La Cobijita ' y un rayo de luz de atardecer que me vigilaba desde la ventana, intentaba dormir una siesta.
- ¡ Me importa un carajo, mañana vos al colegio vas a ir igual !
- Pero no sé nada.
- Me chupa un huevo, tuviste tiempo para
estudiar y boludeaste. Vos al colegio vas
Unos golpes, ruidos y gritos - "Perdón, perdón "
Salgo disparada de la cama, como pedo de gordo, y abro la puerta del cuarto y digo:
- ¡¿Qué hacés idiota?!, - No te metás Selene, andate.
Mi mamá no sé si intenta pegarme o qué pero le agarro los brazos mientras mi hermano se iba para el cuarto. A ella le grité, mucho le grité. Grité cosas que tal vez no esté bien gritarle a una madre. Intercambiamos de los más putos insultos. Entro al cuarto y ella me sigue; volvimos a tocarnos en un forcejeo y me dijo que estaba cansada de mi hermano y de mí, que no me soportaba más y que sus problemas eran más importantes que los míos. Me acosté en su cama y quise desaparecer; apreté mis manos y dientes y una lágrima llena de los peores sentimientos bajó, tras ella retronchomil más.
Me levanté y fui al baño, sin pensarlo ni una vez, metí mis dos dedos hasta mi garganta, tan profundo que ni una verga llegaría y todo lo que estaba dentro mío en ese momento, se desvaneció, fue expulsado. Repetí muchas veces lo de los dedospija en mi garganta. Mi vista se nubló, como el vidrio de un inmundo renault 12 en día de lluvia con un solo parabrisas, puse mis dos dedos fachos frente a mis ojos y los vi multiplicados por noventa, sonreí y seguí. Minutos más, quién sabe cuántos, me acerqué a la pileta y con la cabeza prácticamente adentro me quise lavar las manos, me hice buches de agua y me miré al espejo : Arruinadísima.
Caminé hasta el coso de las toallas, me saqué la ropa y me metí a la ducha . Con la cara mirando hacia la manada de pedazos de agua fría que me pegaban intentando hacerme entrar en razón, pasé varios minutos mientras pensaba : ' ¡ Not anymore ! la re cajeta de la madre india, estoy cansada '. Salí de ahí, acaricié mi cuerpo con una toalla y aun éste húmedo me puse la remera, el frío del agua hizo que mis pezones, raramente porque por más frío que haga están escondidos, despertaran; cuatro puntos se marcaban en mi pecho, tres de un lado y uno del otro . Seguí vistiendome y marché en juicio hacia la cocina.
Me paré en puntitas de pie, abrí la alacena, saqué un saquito de té que no sé de que era, puse la pava y esperé...
Nunca hice un té, pero por suerte pude hacerlo sin leer el modo de uso. Agarré la taza, puse mi saquito de té ( culo de mandril lo llamé ) puse el agua e hice bailar a mi amigo el saco de té dentro del agua hirviendo, doloroso final para el pobre culo de mandril; lo saqué, lo tiré a la chagar, le puse azúcar a la infusión y me fui al cuarto.
Me senté en mi cama, abrí la mesa de luz y saqué un paquete de melbas que tenía escondido entre las porquerías que alquilan espacio en mi mesa de luz, mi cuaderno y una lapicera. Saco la única galletita que aun habitaba el paquete y mientras ella gritaba: - '¡ No selu, por favor no me comas ! please gorda', le di una mordida, dejando la otra mitad para cuando terminara mi riquísimo té de culo de mandril...
Sólo fue un mal rato, que la locura me quiso hacer escribir .


A mi querida Melba y mi amigo Culo de Mandril, que en paz
descansen



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