3.9.09
Es parte de la estupidez humana martirizarnos con cosas que no son y tal vez nunca sean. ¿Quién no leyó una y otra vez ese mensaje, o lloró leyendo esa carta noche tras noche antes de dormir? Es inevitable, está en nosotros sonar con revivir ese momento, muchas veces sabiendo que no es lo mejor para nosotros, y que sólo en ese momento fuimos felices.
Es parte del ser humano, también, crear un mundo de fantasías que nos aíslan de toda realidad. Contruimos un mundo donde sólo cabemos nosotros y quienes creemos nos hacen feliz. Gobernamos, todo es como nosotros queremos, cada detalle, cada persona, cada frase, cada color es elegido por nosotros, es una felicidad paralela que nos gustaría vivir, es lo que anhelamos tener. Paraíso donde no se llora mas que por amor, felicidad y/o alegría. Maravilloso infinito donde no se sufre y todo es perfecto. Ésta como tantas otras son comunes en la estúpida ideología humana; no hay quien no sueñe despierto, quien no escuche esa canción y llore mil veces, quien no vea una pareja y lo/a recuerde, quien no escuche esa palabra y lo/a ame, tampoco hay quien no se lastime por amor .
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario