
No voy a engañarlos, muchas veces he soñado con ser la princesa que cualquier castillo pueda reinar, con el cabello lacio y brillante como seda, ojos celestes grandes y brillantes como estrellas en una noche despejada, un rostro hermoso, que al mirarlo cualquiera juraria que no hay belleza superior, alta y delgada como si su cuerpo hubiese sido exculpido pensando en cada detalle, su sonrisa envidiable y su simpatia son lo que única la hace entre tantas otras. Querida por todos, siempre buenas voces de ella se escuchan, perfecta y hermosa por donde se la mire. Sin embargo, no reino ningun castillo y mi pelo esta verdaderamente maltratado, mis ojos son marrones al igual que el barro o el pelaje de un animal, mi rostro, ay mi rostro perfectamente redondo como el plato que utilizaste hoy a la noche cuando cenaste. Baja, gordita, como si al esculpirme hubiesen pensado en un corcho; mi sonrisa completamente insoportable ha ganado el odio de muchos. Mi humor cambia mucho, no suelo fastidiarme, pero cuando pasa yo creo que a nadie le gustaria estar presente. Admito que soy arrogante, y a veces no paro cuando debo, si se cuando parar, pero prefiero llegar al límite y justo ahi detenerme. Detalles de mi personalidad hacen que gran cantidad de gente prefiera tenerme lejos de su cotidianidad, seres queridos inclusive. Sinceramente, no ha de afectarme. Me conformo con muy poco, y tengo lo poco que necesito.
Muchas veces me dejé llevar por apariencias, pero aprendí que eso no es todo, que adentro hay mucho más. Y que con probar no pierdo nada, las personas no siempre son lo que parecen y nunca sabes cuando una amistad vale la pena; por eso siempre me la juego, perder siempre se pierde, la vida es una perdida constante, pero a veces se gana y muy bien dicho está que el que no arriesga no gana, perder ya no me asusta, y ganar siempre me satisface. Por eso siempre arriesgo a más sin miedo a lo que pueda pasar, vacilaciones tengo , por supuesto. Pero mi objetivo es siempre el mismo; ser y hacer feliz. ¿Fantasías? No sería capaz de engañarme tanto creyendo que alguna vez podría ser esa princesa que todas sueñan. Si quiera se me ha cruzado por la mente, se muy bien que es lo que soy y que tengo para dar y aunque a muchos les disguste no estoy dispuesta a cambiar.
0 comentarios:
Publicar un comentario